No más tejidos ni puntillas ni aburrimiento. Con un objeto que usted normalmente tira a la basura puede fabricar una alfombra completamente original, rústica y natural para el baño. Pero antes empiece a juntar corchos, con los cuales armará esta manualidad. A medida que los recolecte, lávelos muy bien, con la ayuda de un cepillo suave, para quitarles manchas y olores a bebidas alcohólicas. Déjelos secar al sol y al aire libre. Compre un retazo de tela vinílica y antideslizante del tamaño que necesite para su baño y comience a cortar los corchos que tiene por la mitad, a lo largo. Esto puede hacerlo con un cutter o un cuchillo de cocina de serrucho. A medida que los corta, vaya presentándolos sobre la tela hasta alcanzar la cantidad que necesita. Finalmente, sólo les quedará pegarlos del lado no cóncavo, con cola vinílica, a la tela. Lo aconsejable es ir poniendo peso o ajusfar con una prensa a medida que vaya pegando. Cuando termine el trabajo, deje secar muy, con un buen encima y tendrá una alfombra única y una superficie amigable para los pies.
2 alcachofas; pinturas al agua o esmaltes, bien diluidos, de colores a gusto incluyendo dorado o plateado a pince o en spray; cartón y cola. Se preparan con anticipación a la fecha y se guardan en cajas, acolchándolos con papel de seda para mantenerlos enteros.
Con un cuchi lio de punta, cortar el centro y el tronquito, con mucho cuidado de no desarmar la alcachofa. Retirar las hojas, blandas y dejar secar todas las externas, en lugar seco y bien ai reado.

















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